Respuesta rápida
En pocas palabras
Nombra las estancias, describe el uso actual, separa trabajos imprescindibles de mejoras y anota qué elementos de otras zonas podrían verse afectados.
1. Cuenta y nombra las estancias
Empieza con una lista sencilla y usa el mismo nombre en fotos, notas y preguntas. El objetivo es evitar que el alcance cambie de una conversación a otra.
2. Describe el uso de cada espacio
Explica quién utiliza la estancia, qué problema se quiere resolver y qué debe seguir funcionando durante el proyecto.
3. Detecta dependencias
Un baño puede compartir instalaciones con otra zona y una cocina puede afectar a recorridos. Señala esas relaciones sin convertirlas en un diagnóstico.
4. Fija los límites
Indica qué pasillos, habitaciones o elementos quedan fuera. Los límites explícitos permiten preguntar por protecciones y remates.
5. Ordena las decisiones
Coloca primero las necesidades de uso, después las preferencias de acabados y por último las ideas que todavía se están explorando.
Pasos para avanzar
- Listar las estancias incluidas
- Fotografiar accesos y elementos afectados
- Anotar dependencias y zonas excluidas
- Preparar preguntas por estancia
Referencia sencilla
| Bloque | Qué anotar |
|---|---|
| Estancia | Uso y problema visible |
| Dependencia | Instalación o paso compartido |
| Límite | Zona que no forma parte del alcance |
| Prioridad | Necesidad, preferencia o idea |
Puntos de vigilancia
- No asumir que una estancia aislada tiene instalaciones independientes
- No incluir zonas nuevas sin declararlo
- Distinguir acabados deseados de trabajos necesarios
- Pedir que se verifiquen protecciones y remates
Preguntas para el profesional
- ¿Qué dependencias pueden ampliar el alcance?
- ¿Cómo se protegerán las zonas que no se reforman?
- ¿Qué decisiones pueden quedar abiertas?
- ¿Qué remates deben aparecer en la propuesta?